Que decisión más acertada tuve aquel día que cogí mi autobús, rumbo a Madrid, para recibir mi curso de pan sin gluten. Desde aquel ha habido un antes y un después en los panes que hacía, en las masas que manejaba y en los sabores que tenían. Así que os animo a tod@s a realizar cursos, que nunca viene mal aprender, sea de lo que sea. Yo, mientras tanto, voy compartiendo mis conocimientos con tod@s vosotr@s, que de eso se trata.
La receta que os traigo hoy es para hacer un pan de esos que se ven en las buenas panaderías, de los que se te van los ojos detrás y no llegan a casa sin su correspondiente pellizco. Por eso lo he denominado pan "de verdad", casero, con la corteza crujiente y la miga esponjosa, mmmmmmm.
Ingredientes:
300 g de la mezcla de harinas que hicimos aquí
- 5 g de sal
- 12,5 g de levadura fresca o 4-5 g de la levadura liofilizada.
Para amalgamar:
- 1 huevo. Si tienes alguna alergia o intolerancia a él puedes utilizar 50 g de agua y 25 g de harina de garbanzo, si no, con el agua sola también valdría.
- 10 g de aceite de oliva (2 cucharadas)-
Para hacer el "gel" (Recuerda que ya lo hicimos aquí) :
- 200 g de agua
- 35 g de almidón agrio de mandioca
Primero se hace el gel tal como lo hicimos en la entrada que ya publicamos aquí, porque así le damos tiempo a que se enfríe.
En un cuenco echamos el huevo (o lo que hayas decidido echar), el aceite y la levadura desmenuzada.
En la mezcla de harina ponemos la sal, para que no esté en contacto directo con la levadura.
Yo antes de dejarlo reposar lo humedecí un poco y le puse semillas de amapola y sésamo, que me encantan. Puedes dejarlo como está o añadirle frutos secos, semillas, especias...
Y ahora viene otro punto muy importante y que hay que prestarle mucha atención para que nuestro pan salga perfecto, el horneado. Precalentamos el horno a 220ºC, con calor arriba y abajo, y metemos nuestro pan en el horno a baja altura. Ponemos agua en el horno para crear vapor y lo dejamos a esa temperatura unos 10 minutos. Pasado este tiempo, se baja a 180º-190ºC y se hornea unos 30 minutos o hasta que veamos que se pone la corteza doradita.
Se saca y se deja enfriar en una rejilla. Y a disfrutar!!!
Fijaos que pinta más rica y que miga tan esponjosa, con esos alveolos, apetecible ¿verdad?
¿Te has atrevido ya con las mezclas de harinas y con estos panes? Corre, cuéntame tu experiencia.